17/10/2010

A Cáceres


¡Ay, las calles!, estas calles
que revientan
estrechez hasta la locura.
Faustino Lobato. 

Allí donde anida el tiempo
voy en ocasiones a encontrarme
y me pierdo en los rincones
de recuerdos que calman
mi soledad endémica.

Me agasaja el Sol que calienta
las gargantas dormidas
de las gárgolas soñadoras,
y escucho el discurrir del agua
en este ecuador transparente
de sensaciones.

Pero no dejo de soñar
con el placer que me produce
volver a ti,
y derretirme en los pétalos
que pueblan los Golfines,
y levitar a La Montaña
para mirarte una y otra vez,
y poseer tus campanarios
y las Veletas,
para descansar en Bujaco
con los últimos destellos de día.

10/10/2010

Frágiles hojas

La hojarasca ha cegado las acequias.
José María Cumbreño
 
No hay memoria si nos empeñamos
en mirarnos la nariz,
si los recuerdos son sólo
nuestros recuerdos.

No hay pasado si nos conformamos
con lo sucedido ayer,
si somos incapaces
de aprender de lo vivido.

No hay entendimiento si nos ahogamos
en nuestras palabras,
si de la sordera
hacemos virtud.

No hay convivencia,
si el mundo comienza y termina en nosotros,
si nos creemos el ombligo
de lo propio y lo ajeno.

Es necesario resistirse a las sombras
que se apoderan sigilosas de la luz
para crear la confusión necesaria
a sus intereses siempre oscuros.

Somos las frágiles hojas de un bosque
al que acecha el fuego.

Publicado en: Poetas de los momentos literarios del Gran Café Victoria de Badajoz (7/10/10)

03/10/2010

Tus ojos

 Es duro caminar
sin saber hacia dónde.
Ni siquiera un lucero
que señale tus huellas.
Miguel Combarros Miguélez
En la blancura impermeable de tus ojos
se deposita la fértil esperanza a mis días desconsolados,
días de llantos y relámpagos
que deslumbran mis pestañas dormidas
en la impaciencia de un deseo que no llega.
Me he vuelto caminante de unas horas exiguas
que conducen mis pasos al infinito
que en ocasiones humedece tu mirada,
mirada en la que recreo las oportunas esperanzas
de poseerte como ayer,
como ese pasado al que quiero
y que todavía puede sorprenderme con el añil
que me acaricia cuando deslizas tu mirada sobre mí,
en el espacio combustible que nos separa
antes de fundirnos.

Publicado en: Poetas de los momentos literarios del Gran Café Victoria de Badajoz (8/4/10)
Detalle de los ojos copiado en: http://puente-infinito.blogspot.com/